LA PRIMERA VISITA PARTE II – EN LA CLÍNICA

LA PRIMERA VISITA PARTE II – EN LA CLÍNICA

Ya nos hemos preparado mayores y pequeños para la primera visita, pero ¿qué va a ocurrir realmente?

Este momento también es importante para los profesionales, porque es cuando conocemos a niñ@s y padres/madres/tutores, cuando diagnosticamos, cuando os damos recomendaciones y consejos…Es el momento de recabar información para futuras visitas.

La primera vez, todos los niños pasan acompañados de sus acompañantes para que podamos hablar e informar del estado de su boca. Más o menos, el guión de la visita será así:

En nuestra recepción cubriremos algunos datos para su ficha que luego completaremos en el consultorio y sacarán una foto al niño/a.

  1. Tanto odontopediatra como auxiliar nos presentaremos al peque y hablaremos un poco con él/ella. Si está recelos@, intentaremos ganar su confianza con paciencia, juegos y conversaciones. No le apresuraremos ni forzaremos a sentarse a la primera.
  2. Preguntaremos el motivo de consulta y procederemos a una inspección visual.
  3. En ocasiones pediremos a los acompañantes hacer una radiografía completa si es necesario ver el estado general de la boca y completar el diagnóstico. También se hará en casos de consulta por ortopedia/ortodoncia.
  4. Tomaremos fotos u otros registros si es necesario.
  5. Hablaremos con vosotros y con el niño/a para daros consejos de higiene, alimentación, hábitos…
  6. Le mostraremos la placa que se deposita en sus dientes con un revelador.
  7. En caso de necesitarlos, podremos recomendarle unos ejercicios de logopedia.
  8. Le preguntaremos si tiene alguna duda y, generalmente, la visita se acaba de manera agradable.

En la primera visita no es recomendable hacer ningún tipo de tratamiento (salvo urgencias) para que los niñ@s se marchen con una sensación buena y nos ayuden en futuras visitas. Si el niño es colaborador, ya ha tenido experiencias positivas en el dentista y se muestra receptivo, se valorará hacer algún tipo de tratamiento sencillo (sellados, caries pequeñas sin anestesia, etc).

¿Qué pasa si el niño no colabora/tiene mucho miedo al dentista?

Hablaremos de esta circunstancia especial en próximas entradas más en profundidad.

Hasta la próxima, 

Dra. Sofía Vidal
Odontopediatra en Clínica Tábara

EL BRUXISMO

EL BRUXISMO

El bruxismo es un trastorno en el cual, de forma involuntaria, se contrae la musculatura de la masticación y del cierre de la boca, el paciente aprieta y a veces tambien“rechina”, los dientes. Aunque es mas frecuente que ocurra durante el sueño, también se observa durante el dia en estado de vigilia.

 Sus consecuencias son, alteraciones en los dientes , se desgastan y se “incrustan mas en los maxilares, alteraciones en la articulación de la mandibula, se inflama y se deteriora, produciendo dolor y alterando su estabilidad y movilidad, y en los propios musculos de la masticación que se agrandan y duelen por la excesiva actividad mantenida, otra consecuencia importante es la dificutad para restauración odontológica, las protesis sean o no sobre implantes fracasan facilmente.

La toxina botulínica, “BoTox” es el mas famoso de sus nombres comerciales, aunque conocida de muy antiguo, se aprobó por la FDA –agencia americana del medicamento- para uso medico en 1989 y se comenzó a usar en patología masticatoria en Korea en 1994, hay mas de 25 años de experiencia.

Tiene como efecto, dosis dependiente, disminuir a actividad muscular. En el Bruxismo se inyectan dosis muy bajas a nivel de los musculos de la masticación, habitualmente en el musculo masetero, el que se palpa en la mandibula por delante y debajo de la oreja, aunque en los casos mas severos también puede infitrarse el músculo temporal, que se situa en el lateral de la cabeza por encima de la oreja.

Al disminuir parcialmente la actividad de estos musculos, a las dosis habituales entre un 20 y un 30%, se mantiene la capacidad de los mismos para la masticación pero esa disminución de la fuerza hace que la acción de apretar y rechinar también disminuyan, dejando en la mayoría de los casos de ser lesivas.

Dependiendo de la gravedad del trastorno algunos pacientes logran incluso evitar las férulas de descarga. El tratamiento mantiene sus efectos al menos 6 meses y en muchos casos mas, la respuesta indivudal es algo variable, y puede repetirse de forma indefinida sin efectos secundarios, aunque se prefiere esperar a menos 3 meses antes de repetir el tratamiento para evitar un posible efecto de pérdida de eficacia.

El inicio del efecto se percibe a los 2 o tres días, alcanzando su máximo en 3 o 4 semanas, y se mantiene entre 4 y 6 meses, en algunos casos mas.

La administración en estos musculos es especialmente segura, son grandes y se identifican con mucha facilidad, no albergan estructuras vasculares importantes y su fascia (vaina) dificulta la extensión fuera del mismo, en cualquier caso la dosis usada en cada inyección es unas 300 veces menor que la dosis tóxica peligrosa.

Como efectos secundarios en la zona de inyección, aparecen muy raramente, discreto dolor, ligera inflamación y pequeña hemorragias, que en caso de existir se resuelven espontáneamente en 24-48 horas, excepcionalmente se produce infección que responde muy bien al tratamiento con antibióticos.